
Nos hace ver que la concertada es más barata en el presupuesto
inicial y sin justificación alguna inyecta 100 millones de euros.
Una vez más vuelve a la actualidad la falta de transparencia
en los conciertos educativos en Castilla y León, además del coste añadido que esto
supone a las arcas públicas.
Del estudio realizado por CCOO de la liquidación del presupuesto de Castilla y León
del 2014, cabe destacar las modificaciones en los gastos de los conciertos educativos.
Se observa un aumento sobre el presupuesto inicial aprobado en las Cortes de 100
millones de euros, esto ahonda en la falta de transparencia e impide el debate político, ya que los datos posteriormente
se modifican y no se puede valorar un gasto
real. Además, el gasto de la educación pública
se ve recortado y no hay ningún incremento posterior, esto nos lleva a pensar que
hay un trato de favor a la enseñanza concertada.
Esta práctica viene siendo habitual, en los últimos años,
en la Junta de Castilla y León en el sector de la educación concertada, pero es
en el 2014 cuando mayor y desmesurado ha sido el incremento posterior de gasto.
Desde la FECCOOCyL apostamos por una red de centros que
sea pública y de calidad, y pedimos que se revisen aquellos conciertos que no cumplen
la ley en cuanto ratios de alumnos.
Al respecto de esto, consideramos desafortunadas las declaraciones
del Consejero en prensa sobre la concertada donde dice que “Hay estudios que demuestran que un puesto escolar en la concertada
sale más barato que en la pública”. La FECCOOCyL entiende que esta afirmación no
es cierta pues estudios realizados por CCOO y otras organizaciones avalan que la
enseñanza concertada supone un mayor gasto público. No se pueden seguir haciendo
declaraciones bajo la sospecha y la manipulación de los datos.
Desde la FECCOOCyL entendemos que lo importante es que
desde la institución pública se defienda y se promueva la educación pública como
derecho universal, siendo un recurso social imprescindible que pone el alza los
principios de universalidad, equidad y solidaridad. Por ello y no sólo por criterios
economicistas hay que potenciar la red pública educativa.
Pedimos absoluta transparencia en los gastos y la prioridad
en la financiación de la enseñanza pública, cuyos recursos se han visto recortados
a todos los niveles, y jamás en estos años hemos visto un incremento posterior en
el presupuesto.